Un proyecto que se posiciona como una pieza disruptiva en el tejido urbano de Olivos, destinada a redefinir el estándar arquitectónico de la zona. Se trata de una torre de alta densidad que supera los 20 niveles de altura, sustentada sobre una infraestructura de 3 subsuelos de gran profundidad, lo cual demandó un análisis riguroso de las presiones laterales de suelo y sistemas de excavación asistida.
El mayor desafío estructural reside en la materialización de una fachada de características imponentes, cuya geometría única —propuesta por el prestigioso estudio MSGSSV— exige soluciones de ingeniería no convencionales para la transferencia de cargas y la resolución de nudos críticos en la envolvente. Con una superficie total superior a los 9,500 m², este desarrollo liderado por GCH amalgama la audacia estética con el rigor del cálculo estructural.


